Las 13 víctimas santotomesinas del terrorismo de Estado

Nombrarlos es una forma de memoria. Recordarlos por sus nombres, sus trayectorias y sus vínculos con Santo Tomé es sostener una historia que el terrorismo de Estado buscó arrasar. En esos nombres hay vidas, militancias, familias, proyectos y ausencias que siguen formando parte de la ciudad. A 50 años del Golpe, esta memoria sigue viva en el espacio público, en las instituciones, en las luchas por la identidad y en la decisión colectiva de MEMORIA Y JUSTICIA.

A continuación se presenta una primera reconstrucción de las 13 víctimas santotomesinas del terrorismo de Estado que la ciudad recuerda públicamente.

Norberto Aldo Partida nació el 7 de octubre de 1953. Fue estudiante del Colegio Industrial de Santa Fe, donde militó en la Unión de Estudiantes Secundarios, y se recibió de técnico electromecánico. Practicó rugby y participó en la creación del equipo de rugby de la Escuela Industrial Superior. Se lo recuerda por su trabajo social junto al padre Gasparotto en la parroquia Santa Lucía, por su solidaridad con otros jóvenes y por su fuerte identidad peronista y sabalera. Fue secuestrado-desaparecido el 20 de agosto de 1977 en Santo Tomé, cuando salió a comprar repuestos para su moto, a sus 23 años.

María Graciela Eier, nombrada en algunas fuentes como Graciela María Eier, nació en Santo Tomé el 31 de julio de 1955. Cursó allí sus estudios primarios y secundarios y continuó luego su formación universitaria en Rosario. Las fuentes memoriales la sitúan en la militancia de la Juventud Universitaria Peronista y Montoneros. Fue secuestrada y desaparecida el 19 de mayo de 1977 en Rosario a sus 21 años.

Aldo Anselmo Eier, hermano de Maria Graciela, es recordado como trabajador gráfico, especializado en offset, y como militante del peronismo revolucionario. Nacido el 28 de agosto de 1946, desarrolló una trayectoria política y laboral que lo vinculó a distintos espacios de la militancia peronista de los años setenta. Fue secuestrado-desaparecido en octubre de 1976 a sus 30 años.

Ana María Fonseca nació el 10 de noviembre de 1959. Las fuentes memoriales la recuerdan como estudiante destacada, ajedrecista y militante de la UES. Su nombre quedó asociado a la militancia estudiantil y a la lucha por el boleto escolar. Fue secuestrada en una volanteada en 1975 y asesinada en septiembre de 1976 a sus 16 años. En Santo Tomé, su memoria persiste en homenajes públicos y en el nombre del IES N.o 64 “Ana María Fonseca”.

Miguel Ángel Fonseca, hermano de Ana María, nacido el 3 de marzo de 1956, creció en Santo Tomé, fue abanderado en la escuela Garay, y estuvo vinculado al estudio universitario en la Facultad de Química de la UNL. Se lo recuerda como un joven inteligente solidario y comprometido con sus compañeros. Su asesinato fue en septiembre de 1976, a sus 20 años.

Roberto Daniel Suárez fue secuestrado-desaparecido el 1 de agosto de 1977, a sus 22 años, en el Batallón de Ingenieros Anfibios 601 de Santo Tomé mientras cumplía el servicio militar obligatorio, desde el interior mismo de la institución militar. Su caso ocupa un lugar particularmente fuerte dentro de la memoria local porque ubica a Santo Tomé, como escenario directo de la violencia. Se lo recuerda como militante juvenil, compañero de Maria Cecilia Mazzetti, y con un hijo nacido en cautiverio.

Carlos Miguel Pepe nació el 18 de julio de 1959 en la provincia del Chaco. Militó en la Unión de Estudiantes Secundarios en la Escuela Industrial Superior de Santo Tomé, donde llegó a ser delegado. A los quince años fue suspendido por razones políticas y detenido por la Policía Federal. Se lo recuerda como un joven estudioso, trabajador y muy querido por quienes lo conocieron.
Fue secuestrado-desaparecido a sus 18 años el 19 de agosto de 1977 en la ciudad de Santa Fe, donde trabajaba como lavacopas en la confitería bailable Portagos.

Franklin Goyzueta, también registrado en algunas fuentes como Franklin Lucio Goizueta Piccioni, nació el 3 de abril de 1943 en Tostado, provincia de Santa Fe. Fue docente, reportero gráfico de El Litoral y estudiante de Abogacía en la Universidad Nacional del Litoral. Militó en la Organización Comunista Poder Obrero. Fue secuestrado-desaparecido a sus 35 años, el 6 de julio de 1978 en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires, y fue visto en los centros clandestinos “El Banco” y “El Olimpo”.

Nora Gladys Meurzet aparece ligada a una de las secuencias represivas más violentas registradas en la ciudad y en Santa Fe a comienzos de 1977. Las fuentes memoriales la ubican junto a Antonio Martín Mendicute en el operativo del 3 de enero de 1977 en la calle Pedro Ferré al 3300, donde ambos fueron perseguidos y asesinados. Su historia estuvo enlazada a la de su hermana gemela, Norma Ester con quien compartían militancia y lucha.

Norma Ester Meurzet, hermana gemela de Nora Gladys Meurzet es recordada como parte de una generación joven atravesada por la militancia y la represión. Su nombre figura en la Causa Acumulada Santa Fe, y distintas fuentes la vinculan a la secuencia represiva de marzo de 1977 en la ciudad de Santa Fe, junto con Silvia Haydée Wollert y José Luis Gómez. Su historia quedó inscripta en una misma constelación de vínculos familiares, afectivos y políticos golpeados por el terrorismo de Estado en esos años con su hermana gemela Nora.

Isauro César Argüello, conocido como “Chavi”, cursó el secundario en el Colegio de la Inmaculada, inició estudios de Medicina en Rosario y luego retomó su vida en Santo Tomé para estudiar Arquitectura en la Universidad Católica de Santa Fe. Militó en la Agrupación de Estudiantes Peronistas y en la JUP, trabajó como bedel en la Escuela Industrial Superior y es recordado por sus
compañeros como un organizador, orador y militante muy querido. En septiembre de 1976 a sus 25 años, mientras vivía en Córdoba junto con María de las Mercedes Fleitas y su hijo, fue cercado en su casa y asesinado; ella fue secuestrada y permanece desaparecida.

Ricardo Adrián Pérez, recordado también como “Grandote”, militó en Montoneros y fue secuestrado-desaparecido a sus 26 años junto con su esposa María Georgina Cubas el 21 de abril de 1977 en Santo Tomé. Es recordado por su intensa militancia barrial y por la solidaridad con la que participaba de actividades políticas y comunitarias. Fue visto por última vez en la Comisaría 4ta de Santa Fe, que funcionó como centro clandestino de detención. Su nombre permanece presente en las baldosas de la memoria colocadas en ese sitio, hoy Espacio de Memoria.

María Georgina Cubas, también recordada como “Cuqui”, fue secuestrada-desaparecida junto con Ricardo Adrián Pérez en Santo Tomé el 21 de abril de 1977 a sus 24 años. Junto a su pareja, compartieron la misma trama de militancia y persecución política. Su historia quedó ligada a una vida familiar joven, interrumpida por el terrorismo de Estado, y a la memoria posterior sostenida por su hija, familiares y compañeros.

 

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